viernes, 20 de marzo de 2015

Entrevista a Graciela Barrios

“La música me abrazó toda la vida”

En el 2014 obtuvo el premio “Oro” Reina del Plata como cantante de tango femenina y actualmente participa del programa radial “Rubia y sentimental”. También dirige el espectáculo “Voces, cuerdas y nostalgias” mientras prepara el tercer disco de su carrera; una carrera que se consolida día tras día gracias a los maestros que la acompañan.

Por Rodrigo Gaite


Graciela Barrios, con el tango en la piel
     Laberinto de mi magia y misterio, de sueños y añoranzas, Parque Chas atesora perfumes y colores de un barrio “Plateado por la luna”, un lugar con vida propia en el que cada día Graciela Barrios, siente la calidez de sus vecinos y donde cada mañana y cada atardecer contempla las casas que han cambiando su semblante a través de los años, pero no su esencia. No muy lejos de donde vive se encuentra, sobre la calle Bauness, la Asociación de fomento Parque Chas de la que su marido y su hija forman parte de la comisión directiva; un club donde hace más de dos décadas un tal Saviola, comenzaba a gastar las suelas de sus zapatillas en la cancha de fútbol cinco. No fue el único; también lo hicieron Walter Acevedo, Jonathan Bottinelli y Pablo Zabaleta por citar algunos de los tantos que entre goles y gambetas se formaron como futbolistas pero también como personas.
    Allí, en ese lugar tan particular de Buenos Aires, Graciela comenzó a impregnarse de la música desde muy pequeña. “Mi mamá era de las que lavaban los platos y mientras escuchaba la radio cantaba “Era una noche de reyes cuando a mi hogar regresabas comprobé que me engañabas con el amigo más fiel” y como mi hermano mayor tocaba la guitarra cuando él comenzó al poco tiempo lo hice yo. Canté en coros y estudié profesorado de guitarra y a pesar de haberme casado muy joven igual me pude dedicar. Nunca la música me abandonó. Embarazada y todo yo seguía y con mi profesor de guitarra íbamos a todas las radios. Siempre estuve sobre los escenarios y en una oportunidad, en uno de los shows que estaba haciendo con Ricardo Ayas en Parque Chas, en un lugar que concurría un montón de gente y siempre me sorprendía las emociones que había dentro de ese espacio, alguien que me propuso cantar tango y me dijo palabras muy interesantes como para iniciar un camino en esto. Con el tango propiamente dicho empecé cantando “Chiquilín de bachín”, esa canción es como el “moño” que une el ayer con lo que vendrá. Puedo decir que el toque en mi lo hizo Piazzolla, que me llevó a buscar la fuente y la fuente la tuve con Alberto “Toto” Fontán, mi padrino musical; él me invitó a uno de sus espectáculos y confió en mi junto con Carlos Cristal”, evoca.

Valdez, el gran descubridor

     Ese “alguien” que puso el ojo en ella y le propuso cantar tango, era nada menos que Guillermo Valdez que quizás sin darse cuenta, como se dice en el ambiente futbolero, se convirtió en un cazatalentos. “Él me quiso bautizar cambiándome el nombre y el apellido. Yo escuchaba todo eso y pensaba ¿Esto es para mi? Yo decía no, si a mi me llaman de otra forma no me doy vuelta. Yo soy Graciela. A lo sumo como mi apellido es de ascendencia italiana y árabe puedo cambiar eso. Como yo tenía muchas actividades barriales y siempre participé en la parroquia y en la asociación de fomento quedó “Graciela Barrios” y así empezamos a hacer ciclos en los clubes. Fue una persona fundamental en mi carrera que me llevó a grabar, allá por el 2005, mi primer disco “Corazón porteño” con temas como “Sin piel” de Eladia Blázquez. Es alguien que yo quiero mucho. Por él conocí, en uno de esos espectáculos, al maestro Chelo Gómez que estaba acompañando a Gustavo Plaza. Quedé fascinada con esa guitarra y a partir del 2008 más o menos, comencé a trabajar más con Chelo Gómez y en el 2011 presenté el CD “Tu piel de jazmín”, un material de mucha elaboración. Ahí empecé con todos mis ciclos e independientemente a cantar en otros lados con otros músicos”, cuenta.
    El tiempo fue pasando y hoy por hoy es parte del programa “Rubia y sentimental” conducido por la cantante Soledad del Valle, que va por AM 1120 Radio Nacional y popular los miércoles a partir de las 15, emisión radiofónica que ya va por su segundo ciclo desde su comienzo en Radio Identidad “No sólo hablamos de tango. Como soy profesora de yoga trato de hacer mi aporte para vivir mejor. Dialogamos y compartimos muchas cosas con los oyentes”, explica.
    Además de su trabajo entre semana produce y dirige el ciclo “Voces, cuerdas y nostalgias” un espectáculo de tango que hace junto a Omar Colombo, Soledad del Valle, Diego Hernán, Ariel Pirotti y Héctor Pais con la conducción de Fernando del Priore y la dirección musical de Chelo Gómez; antes había realizado “De Barrios para el barrio” y “De Piazzolla al arrabal”. Actualmente se encuentra trabajando en lo que será su tercer disco, del cual no quiere decir el título. Así que habrá que esperar entonces. “Todo lo que hago lo hago con mucho amor y mucha dedicación. Soy muy agradecida a gente como Claudio Durán, Federico Gurisatti, Beatriz y Ricardo Ayas, “Toto” Fontán y Rubén Serrano”, manifiesta. Durante la charla nunca dejó de tener presente a aquellos que de alguna manera u otra hicieron su aporte para construir su carrera.
     Al abrir su página web, gracielabarrios.com.ar, la melodía de “La luz de un fosforo”, nos envuelve con la dulzura de su voz y la frase del “Poema en si mayor”, nos sumerge en la poesía fascinante de Horacio Ferrer “Resucito mi fe tu cálido evangelio y yo te ofrezco aquí mi nuevo sortilegio. Ya te ama la que fui y más aún la que seré. Pero abrázame amor profundamente sí sembrame en cuerpo y mente tu poesía. Y el último dolor borrarás de mí…” y resalta una frase muy especial “Ya te ama la que fui y más aún la que seré. Hoy te estoy dando todo, tango. Pero mañana te voy a dar más, porque va a ser más intenso que el ayer, ese ‘que seré’ va a ser siempre renovado”, dice.
   Vale la pena visitar su página, en ella además se pueden apreciar fotos de sus actuaciones en grandes escenarios tangueros hasta en sitios de la tercera edad. “Yo doy clases en centros de jubilados y la respuesta que hay es fantástica, eso para mi es abundancia. Este año estuvimos en Tecnópolis donde fue seleccionado el coro nuestro para participar en el festival”, expresa.

Barrios de oro

    Si algo le faltaba a Graciela para seguir consolidando su carrera era ser galardonada y desde el año pasado, la estatuilla del Premio “Oro” Reina del Plata en el rubro cantante de tango femenina 2014 brilla sobre el piano de su casa. “Estaba repleto de gente y había premios para televisión, radio y cantantes. No terminaba nunca, eran como la una y pico de la mañana y todavía no había salido ese rubro. Estábamos en la mesa hablando con productores de Mar del Plata, con gente que participaba del evento y en un momento dicen: ‘Mirá mirá. Ahí sale, ahí sale’ y anuncian: ‘Ganadora del premio de plata fulana de tal’. Entonces el chico que estaba al lado mío me dice ‘Y bueno, para la próxima será’ y se escucha ‘Y el de oro para Graciela Barrios’. Yo estaba sola y me quedé muda. No tenía con quien festejar. Tenía que caminar por un pasillo largo que estaba atrás de todo y ahí me encontré con Hugo Coppola y Alejandro D'Angelo que me abrazaron. No tenía ni quien me sacara una foto. Fue muy emocionante”, recuerda entusiasmada.
   No fue la única vez que sintió esa emoción que nace del alma “La primera vez que estuve en el Teatro Astros, un escenario con muchos duendes, sentí cosquillitas en el estomago. Fui con Elba Cristian por el día nacional del Tango y tuve la suerte de participar en dos ocasiones, pero para mi emocionante son las pequeñas cosas. También me pasó cuando hice “De Barrios para el barrio” en Triunvirato y Pampa con el maestro Héctor de Rosas y vino Alberto Podestá. El lugar explotaba de gente, con una magia brutal y él con una humildad impresionante agradeció que lo hayamos convocado, fue increíble”, rememora. Y si de emocionarse se trata nada mejor que hablar de uno de los mejores tangos de todos los tiempos. “A mi Manzi me fascina y cuando mi madre falleció en el 2007 yo estaba ensayando ‘Sur’. Por eso para mi ese tema es muy fuerte, porque ella partió con esa voz mía, partió en paz. Para mi ‘Sur’ es una expansión total. Es un tango que todavía no lo terminé de explorar”, confiesa.

Parque Chas, su lugar en el mundo

    Es tan especial ese barrio de la Capital Federal que Graciela no lo cambia por nada. “Ocurre que la cuadra que yo vivo, creo que ya es la quinta generación que está. Es una cuadra donde los  vecinos se fueron recibiendo unos con otros, cuidándose unos con otros y así hasta que partieron. En el club Asociación de Fomento nos llegamos a reunir todas esas generaciones hace unos años atrás y con micrófono en mano cada una contaba ‘Cuando yo vine de Italia, sola con mi marido, vi la cruz de San Alfonso y a la vecina”, y la vecina estaba ahí. Es una cuadra muy protegida, con raíces muy profundas. Mi marido y mis hijos son de Parque Chas y no se van ni locos. Yo estudié en el colegio Petronila Rodríguez y en la parroquia dirigí coros. Tiene magia, tiene misterio, tiene unos duendes muy particulares”, detalla.
    Es que las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste? Y más para ella, que tiene una vida simple y sencilla en la que se dedica mucho a su familia y le encanta cocinar. Arriba del escenario, claro es otra cosa “Cantar me eleva el alma. Es más fuerte que yo. Todo es música. El big bang fue un sonido, el Om es un sonido vibracional y todas las personas vibramos de diferentes maneras”, señala Graciela Barrios, una mujer apasionada de lo que hace, que cuando canta lo hace desde el corazón.


3 comentarios:

  1. premiada y reconocida como gran persona! está bueno!

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  2. Me encanta leer este pedacito de la historia Graciela Barrios, que gracias a la Vida tengo la alegría de compartir! Felicitaciones y mi deseo de que continúes disfrutando el hacer lo que amás! Besos

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  3. Felicitaciones dulce, que buena nota, felicitaciones mil !!!

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